lunes, 9 de febrero de 2009

INFLUENCIA EN LA FORMACIÓN LECTORA*

En el mes de diciembre de 2008, colocamos en el blog “Debae Pedagógico” la pregunta:

¿Quién influye más en la formación lectora de los niños y niñas?

Teniendo como alternativas las siguientes:

- La familia - La escuela - La biblioteca - La sociedad - Ninguno influye - Todos influyen

Participaron con sus respuestas 16 personas, obteniendo los siguientes porcentajes para cada alternativa:

La familia 56% (09) – La escuela 19% (03) – Todos influyen 13% (02) – La biblioteca 6% (01) – Ninguno influye 6% (01)


La mayoría de las participantes seleccionaron La familia, como factor preponderante e influyente en la formación lectora de los niños y niñas. Considerado el espacio familiar como el primer espacio de socialización de los niños y niñas, son los padres el primer modelo a seguir que los infantes tienen; entonces, es necesario reorientar la labor de la escuela.
Todos los esfuerzos desplegados en promover la lectura desde la escuela, con estrategias innovadoras, con material didáctico novedoso y con la buena voluntad de los maestros, no tendrán los mismos resultados que si se trabaja de manera articulada con la familia.


Es cierto, los tiempos han cambiado, ahora papá y mamá salen a trabajar. En algunos casos, se habla de familia monoparental; en otros, se deja a los hijos al cuidado de los abuelos o de la empleada. Con estos modelos no disfuncionales, sino modelos de familia de nuestra época de acelerados cambios, se debe iniciar un trabajo desde la escuela que pueda lograr un consenso en los horarios de carga laboral, priorizando las horas de carga familiar.
Para tal efecto, es recomendable dedicar una hora al cuidado y orientación de los niños, desde muy pequeños. Dejar a un lado los cansancios de la agotadora jornada diaria. Proveer de material de lectura en la casa, desde cuentos, libros, revistas, periódicos, los coleccionables que se publican con los mismos, todos son herramientas muy útiles para empezar esta tarea que no es sencilla. Se requiere de mucha paciencia y dedicación, ya que los resultados no son inmediatos, éstos se verán con el tiempo. Decir esto es fácil, citar y reunir a los padres/madres de familia para transmitirles esta información es mucho más difícil, a pesar de convocarlos reiteradamente, no asisten a las reuniones.
Frente a esta situación se debe crear quizás no tanto estrategias para que los niños y niñas lean más y comprendan lo que lean, sino esforzarnos los maestros por sensibilizar a los padres/madres de familia en la responsabilidad que tienen más allá de dar de comer y vestir a los hijos.
Cuando los integrantes que conforman la familia de ese niño y niña sepan el rol fundamental que desempeñan en la formación de la personalidad de ese futuro ciudadano, quizás entonces ya no será necesario proveer de planes de emergencia educativa, ya que la primera escuela: el hogar, está cumpliendo con su función de formar y educar.


Otro dato de la encuesta: una minoría no considera a la biblioteca como factor de formación lectora. Al respecto, conversamos con la bibliotecóloga Patricia Ángeles Paredes, encargada de la Sala Infantil “Amalia Aubry de Eidson” de la Biblioteca Pública de Lima (BPL), para conocer un poco más la opinión de los padres/madres de familia que asisten a la sala de lectura con sus menores hijos, manifiesta: “Los papás traen a sus hijos a la sala infantil para mantenerlos ocupados,-como ellos mismos dicen-, para que no vean mucha TV, porque es época de vacaciones, porque sus hijos le piden conocer la biblioteca o porque el niño quiere leer. Son pocos los padres que se interesan por formar lectores”. Sin embargo, están apoyando en ésta formación. Los niños y niñas que asisten casi siempre vienen acompañados de la mamá o, en otros casos, de sus hermanos mayores. La época de vacaciones escolares registra la mayor afluencia de asistencia.
Sobre esta misma inquietud, dialogamos con la bibliotecóloga Elizabeth Alberco Cuya, Coordinadora de la Sala Escolar “Edith Araujo de Merino”, quien nos explica lo interesados que se muestran los padres/madres (mayormente mamás) en hacer que sus menores hijos consulten la Biblioteca (sala escolar): “Los padres que vienen reconocen que a la biblioteca se viene a leer”.


Ambas percepciones nos llevan a concluir el interés que los padres/madres ponen en la formación lectora de sus menores hijos, llevándolos a que visiten bibliotecas desde muy temprana edad. Al impulsar y reforzar el trabajo conjunto de estos tres pilares:
Familia – Escuela- Biblioteca, se lograrán mejores resultados en la formación del gusto por la lectura.



Por: Rosa Facio Astocondor
* Está permitida su reproducción, siempre que se cite la fuente.

1 comentario:

Alexander Moisés dijo...

El tema propuesto es muy interesante, me gustaría poder aportar en algo con mi opinión: el cambio debe darse en uno mismo, aunque parezca trillado, ¿cuántos libros hemos leído este mes? una manera efectiva y silenciosa de fomentar la lectura es : leer , los niños y usuarios te observan leer, te preguntan qué estás leyendo, etc. De la misma manera los padres aportarían mucho si se hicieran el propósito de leer y leerles a sus hijos pequeños, el vínculo afectivo en el hábito lector es muy importante, la Biblioteca Pública de Lima ofrece espacios para que los padres puedan leerle a sus hijos. por otro lado es bueno que la biblioteca trate de llegar más allá de sus muros y genere espacios de lectura en lugares no convencionales: parques, mercados, plazas, ferias, etc. Qué agradable es leer a la luz del día en un parque, deberíamos tratar que todos puedan hacerlo, prestando libros o poniéndolos a disposición del público en stands.
Felicitaciones por su blog, espero poder seguir aportando.
Saludos,

Alex Mendoza Francia
Bibliotecario